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Cuando viajas, ¿sigues usando plásticos para tus productos de higiene y cosmética personal? ¿te consideras un viajero sustentable?

El turismo es una de las actividades más benéficas para la economía de muchas localidades, incluyendo las zonas costeras, pero desde un punto de vista ecológico, tiene un impacto muchas veces negativo sobre el medio ambiente. La mortandad de los animales incrementa por actividades de pesca ilegales, colisiones con embarcaciones, uso de bloqueadores y de plásticos desechables, por mencionar algunos. A veces pienso que ya sale sobrando recordar que vertemos 8 millones de toneladas de basura a los mares cada año, pero al mismo tiempo creo que es importante destacar que la mayoría de esta basura son plásticos que se utilizaron entre 5 y 20 minutos en total, y permanecerán prácticamente eternamente en los ecosistemas marinos, descomponiéndose hasta incluso ser ingeridos por animales, que, a su vez, pueden ser especies comerciales de las cuales también nos alimentamos.

bolsa de tela con dibujo de cara de tigre, una vida sin plásticos, para los viajeros sustentables
Una vida sin plásticos es posible… ¿te atrevéis a intentarlo?

Cuando pienso en turistas, creo que hay 3 tipos:

  1. Los que viajan sin sus productos de higiene personal y usan los que los hoteles proporcionan, que generalmente son pequeños y en contenedores plásticos.
  2. Aquéllos que se llevan sus productos desde casa pero siguen usando contenedores plásticos para transportarlos.
  3. Y esos pocos que ya han cambiado a productos como shampoo sólidos y viajan con ellos desde su origen, sin dejar rastro de ellos en su viaje.

Me encantaría que el turista tipo 1, se pasara rápidamente a ser el turista número 3, pero sabemos que este puede ser un proceso largo, porque incluye cambiar paradigmas sobre productos no populares o no comerciales y sobre todo, cambiar hábitos que tenemos arraigados por años, quizá decenas de años. Cuando viajamos dependiendo de lo que nos proporcione un hotel, generamos mucha basura, ya que el jabón vendrá envuelto en plástico, y lo usarás unas pocas veces y al otro día tendrás uno nuevo. Si eres un poco consciente te lo llevarás a la siguiente ciudad a donde vayas, pero si no, quedará desperdiciado. Si estás haciendo un viaje largo y llevas contenedores plásticos, estos se irán quedando en las ciudades o países por los que vayas pasando, volviéndose parte de las estadísticas de contaminación plástica de ese lugar, al que viajaste seguramente porque te llamó la atención su cultura o su belleza natural, que para preservarla, justamente debemos contaminar lo menos posible, dejar una huella meramente emocional en las personas que conocemos y los animales y plantas de los que nos maravillamos. Y hasta que empezamos a convertirnos en un turista tipo 3 que más bien me gustaría llamarlo viajero sustentable, es que buscamos aquellas opciones que tengan un menor impacto en el lugar que elegimos conocer. 

Los productos sólidos como shampoo, pastillas dentales, desodorante, jabón, y hasta crema sólida para el cuerpo (así como lo lees, ¡existe!), sin contenedores o empaques plásticos, son una mejor opción. Además de dejar de contaminar ecosistemas, también estamos cuidando el agua de ese lugar, ya que muchas veces los sólidos están compuestos de ingredientes 100% naturales, y aún mejor si escoges una marca mexicana, sobre todo ahora que estamos reactivando las economías locales viajando por nuestro propio país. Te recomiendo que eches un ojo a Boutique del Mar Playa del Carmen, que maneja la marca Nanah con todas estas características, hace envíos a todo México y además cuenta con un 10% de descuento usando el código: BDMPDC10%.

Debemos crear consciencia de cómo decidimos viajar, desde el transporte que utilizaremos, dónde dormiremos, lo que vamos a comer, los productos que nos llevaremos como regalos, siempre tratando de tener un impacto positivo sobre la localidad y un mínimo o nulo impacto en cuanto a nuestra huella ecológica. Por eso cámbiate a sólidos, verás que tu cabello y tu piel estarán todavía mucho mejor que aquellos productos llenos de tóxicos no solo para el agua donde terminan, sino también para nuestro cuerpo. Aprendamos a nutrir nuestra experiencia viajera empezando por nutrirnos con cariño y respeto a nosotros mismos, replicando y compartiendo esto con las personas que conocemos durante nuestro andar, porque estoy segura que muchos de ustedes hablarán al menos con una nueva persona en su viaje, que probablemente jamás haya pensado en esto y aportarán un cambio de hábitos, y así, sumando de uno a uno, podremos lograr un cambio global.

mano sosteniendo lapicera escribiendo en cuaderno
“Solo podemos proteger lo que amamos y para ello debemos conocerlo…”

Dicen que no hay mejor publicidad que la que va de boca en boca, y a todo viajero le gusta hablar para conocer nuevas personas con las que compartan intereses afines, así que usemos este don para pasar la voz de cómo podemos proteger los ecosistemas del mundo entero con una simple acción como cambiarte a productos de higiene sólidos. Este es el único planeta que tenemos, y queremos seguirlo recorriendo, para amarlo y entonces poderlo conservar para futuros amantes del camino… ser un viajero sustentable es el camino.

Por: Marisol Rueda Flores

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Belen Carabassa

En tren, en avión, con mochila, con valija, sola o en grupo... como sea, solo quiero viajar. Conocer nuevas personas, culturas diferentes y cebar unos mates contemplando algún paisaje por primera vez.

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